Capitulo 53. Parte 1 – Vínculo de sangre
Alexia:
Mi pequeña Pascal apenas tiene dos días de vida y, aunque la doctora insiste en que permanezcamos un día más en observación, mis entrañas me gritan que es hora de llevármela. Necesito encerrarme con ella en nuestro propio refugio, lejos de este ambiente aséptico que, a pesar del lujo que me rodea, me devuelve recuerdos que preferiría dejar enterrados. Me detengo a observar los detalles de esta habitación privada y no puedo evitar compararlos con la penumbra de la clínica clandestina donde nació Amelia; aquel era un lugar de pesadilla, frío y hostil, mientras que este parece diseñado para proteger una felicidad que todavía me cuesta creer que me pertenece.
Esa diferencia se vuelve aún más visceral cuando llega el momento de alimentarla. Ver a Pascal aquí, lista para aferrarse a mi pecho, es la victoria más dulce y dolorosa de mi vida. Es el cierre de una herida que sangró durante años, porque con Amelia no tuve ni un segundo de paz; me la arrancaron de los brazos en el mismo in