—Pues sí, puede ser… —Se hace el difícil.
—¿Y ahora cómo te lo quitas? —Ale arquea una ceja.
—¿Quitármelo? —Ella asiente—, No nena, quítemelo vos que vos me provocaste. —Ella vuelve a reír.
—Está bien. —Lo acepta sencillamente—. Quiero coger con la posición de puente cadera. —Le guiña el ojo.
—Esa posición se escucha muy deliciosa, ¿Cómo sabes de esa? —Ella finge estar ofendida.
—¿Crees que eres el único que sabe de posiciones sexuales? —Lo ve divertida y seductora.
—Me encanta cuando sos perve