—Está bien. —Mira a sus escoltas—. Ustedes se quedarán vigilando mientras que nosotros iremos a rescatar a Alessandro. —Los cuatro hombres asintieron y se pusieron en marcha.
Aunque podía existir la posibilidad de que Agustín tuviera razón, nunca está demás revisar el lugar, Lourdes es muy impredecible por muy tonta que se vea.
Ascher, Agustín y los cuatro hombres se acercaron al almacén, rodearon el lugar y revisaron hasta confirmar que estaba despejado, una vez listo, Ascher y Agustín entraro