—Está bien. —Suspira—. Pero solo lo haré por nuestro bebé, no quiero que nada malo le pase.
—Yo tampoco quiero que nada malo les pase, a ambos, amor. —La abraza con fuerza—. Todo saldrá bien.
—Ale, solo quiero a mi familia cerca. —Se despega del abrazo.
—Lo entiendo amor, pero ellos no quieren venir y nosotros no podemos ir —trata de explicarse.
—¿Y por qué m****a no podemos ir? —Se frustra.
—¡Maldición Sam! ¿Acaso no entiendes? —Se volvería loco por su actitud terca.
—¿Sabes qué? No lo entiendo