••Narra Frederick••
Abrí los ojos lentamente, sintiendo la relajación en todo mi cuerpo. Desde que Charlotte ha estado en mi vida, durmiendo a mi lado, me ha resultado más fácil y cómodo. Me traía paz saber que estaba a mi alcance, a salvo. Ella y mi hijo.
Giré el rostro y ahí estaban.
Charlotte, dormida a mi lado, su rostro vuelto hacia mí, relajado, con el cabello dorado cayendo sobre su perfecto rostro pero sin una sola arruga de preocupación. Su respiración era un ritmo suave y constante