Su lengua exploró mi boca con una urgencia que me hizo temblar las piernas y mandaron punzadas eléctricas a mi vientre. Sentía mis venas arder a fuego lento, a punto de estallar.
Mi mente, mi juicio, todo el sentido común se fue a la mierda. Todos mis pensamientos estaban ensombrecido por el deseo, la lujuria y la necesidad de poseerlo. Frederick fue mi primera vez, el único hombre con el que he estado en esta vida. Él ha tenido todas mis primeras veces, tanto sexual como románticas.
No iba a