El aroma a tierra húmeda, césped recién cortado y tinta fresca se mezclaba en el aire de la universidad, un perfume que para mí olía a libertad. A un año exacto de la cesárea, mi cuerpo se sentía por fin completamente mío otra vez. Fuerte, capaz. Y mi mente… mi mente volaba en las clases de paisajismo. Anotaba cada detalle, cada concepto sobre composición y especies, con una avidez que me hacía sentir viva de una manera nueva.
Salí del edificio principal con una sonrisa en los labios, ajustando