Capítulo 259: Si me amas... Irás.
••Narra Frederick••
El suave crujido del papel de los contratos era el único sonido en la oficina, o al menos, el único al que pretendía prestar atención. Fingía leer una cláusula sobre adquisiciones, pero mi mirada, una y otra vez, se desviaba hacia ella.
Mi rubia estaba de pie frente a la estantería privada junto a la ventana, recorriendo con la yema de los dedos los lomos de los libros antiguos que estuve coleccionando durante años.
Me llamaba la atención porque no leía los títulos, fingía