Capítulo 232: Es urgente

••Narra Frederick••

El viento frío cortaba como cuchillas en el terreno baldío, lleno de galpones abandonados que se alzaban como fantasmas en la penumbra del anochecer. A mi alrededor, mis hombres, un grupo selecto de los más confiables, incluido Arturo, movían escombros y forzaban cerraduras oxidadas con una urgencia contenida. La señal del dispositivo de rastreo que el técnico había aislado nos había llevado hasta esta zona industrial muerta, pero se desvanecía en un radio de doscientos metros. Era como buscar una aguja en un pajar de chatarra y concreto.

—¡Nada en este! —gritó uno de los guardias desde la puerta de un galpón a nuestra izquierda.

Apreté los puños, la impaciencia royéndome por dentro. Llevábamos dos horas. Dos horas demasiado largas.

—Solo quedan tres estructuras grandes por el este, Frederick —dijo Arturo, acercándose a mí con paso rápido, su rostro tenso bajo la luz de una linterna—. Revisamos todos los pequeños.

Asentí, pero mi mirada se perdió en la distancia, h
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
capítulo anteriorcapítulo siguiente
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP