Capítulo 216: El instinto de protección.
••Narra Frederick••
El rugido del helicóptero llenaba la cabina, un sonido ensordecedor que ahogaba todo, menos el silencio cargado que se extendía entre Charlotte y yo. La había sentado en el asiento contiguo al mío, su cuerpo hundido en el cuero negro, tan pálida y quieta que parecía una figura de cera.
No me atreví a tocarla. No ahora cuando necesitaba pensar en sus palabras, en su traición, en la forma en la que estuvo trabajando en secreto para sacar de prisión al hombre que fue encontrado