Mundo ficciónIniciar sesiónLe pregunté a mi novio por su infidelidad, pero ocurrió un accidente de coche y resulté gravemente herida mientras él yacía en los brazos de su amante. Rompí con él sin dudarlo y tuve una aventura de una noche con un desconocido mayor, solo para descubrir que era mi futuro suegro. Y mi despreciable exnovio seguía intentando aprovecharse de mí. Gracias… pero no gracias, porque ahora ¡mi mayor apoyo es tu padre!
Leer másCapítulo 1: Cobarde
- ¿Y ahora por qué esa cara? – se quejó un hombre rubio mientras manejaba, aunque su atención no estaba en el camino sino en su pareja.
Una joven pelinegra, quien tenía una mueca dibujada en los labios y estaba con los brazos cruzados.
- No lo sé, tú dime ¿debo saber algo? – le preguntó empleando un tono sarcástico en su voz sin mirar a verlo a los ojos.
- Tch… sabes que odio que te pongas en ese plan de loca histérica.
- … - la joven sonrió con amargura – es gracioso cómo buscas culparme de tus errores.
- Ah… sabes ya me tienes harta, no me hables de esa forma intrigante y dímelo directamente – se quejó apretando con fuerza el volante.
- Hotel Plaza, habitación 43, Victoria Jones – dijo ella ahora mirándolo a los ojos.
- … - ahora fue el turno del rubio de quedarse en silencio – Es… espera Carolina, no es lo que…
Quiso explicar o justificarse, pero las palabras se le atoraron en la garganta por culpa del sonido de un claxon seguido de una luz cegadora.
Acto seguido, todo se volvió negro.
Durante ese tiempo, ella se quedó atrapada en un largo sueño.
Un sueño que le recordaba su infancia, mostrando esos momentos felices con su familia, luego pasó a esa plática especial con su padre, el viaje, la escuela, su primer encuentro con Santiago, la propuesta de matrimonio, el gran día en la iglesia acompañada de la clásica imagen parados en el altar escuchando la gran pregunta.
- Si quiero – escuchó su propia voz resonar en el lugar acompañado de los aplausos.
De repente esa algarabía se transformó en gritos acompañados de un dolor seco, sintiendo como algo la atravesaba.
Bajo la mirada y vio que él la estaba apuñalando en el vientre con un tubo.
Mientras caía al suelo, vio a esa mujer corriendo con una gran sonrisa a los brazos de él usando su mismo vestido.
- Gracias por ser útil – fue lo que dijeron ambos.
La ira la dominó, pero al mismo tiempo no sentía las fuerzas necesarias para hablar y gritar, por lo que reunió todas sus fuerzas para producir algún sonido.
¡NO!
El suelo y la realidad se unieron en ese grito, provocando que ella despertara de golpe, agitada y asustada.
Quiso moverse, pero se encontró con un cuerpo entumecido.
Tras calmarse un poco vio que estaba en una cama de hospital y había varios tubos conectados a su cuerpo.
- Ah… - trato de hablar, pero solo vio cómo su aliento empaño la mascarilla.
En eso la puerta se abrió dando paso a una enfermera, la cual venía a revisar sus signos, por lo que se sobresaltó al verla con los ojos abiertos.
- Señorita Castilla, esto es un milagro - dijo emocionada.
- Do… ¿Dónde estoy?
- Está en el hospital, ya ha pasado una semana desde el accidente y el médico pensó que no lo lograría o se quedaría en coma, ya que su cuerpo recibió un gran daño por culpa del impacto.
- Y… ¿y él?
- El hombre que estaba con usted igual salió lastimado, pero sus heridas fueron menos serias y hace 3 días, recibió el alta.
- Hm… – dijo forzándose a sonreír, ya que aún se sentía algo alterada por culpa de ese sueño, el cual estaba mezclado con los fragmentos de los recuerdos de lo que paso en ese momento.
- Bueno… por ahora no te muevas, voy a llamar al médico para que venga a revisarte.
Con eso dicho la enfermera enseguida salió de la habitación.
En la soledad, ella empezo a perderse en sus pensamientos, con lágrimas corriendo de forma silenciosa por su rostro.
5 minutos después llegó el doctor para revisar a la pelinegra.
Tras la revisión, algunos tubos fueron retirados junto con la máscara de oxígeno.
Carolina escucho que tenía golpes en todo su cuerpo, pero bueno… era su cuerpo y lo sentía… por lo que esa información le resultaba irrelevante, aunque estaba preocupada por el tema del trabajo.
Al notar su preocupación, la enfermera le pasó su teléfono, pero le advirtió que no lo usara mucho y que aprovechará para seguir descansando.
Cuando lo prendió y comenzó a revisarlo, vio que tenía miles de llamadas perdidas de sus amigos e incluso mensajes provocadores de Victoria acompañadas de fotografías provocadoras.
<< Ya me entere y espero que te quedes en coma, para que sea quien lo consuele >> - con la foto de dos manos entrelazadas, dejando notar la identidad de la mano masculina por que llevaba el anillo de compromiso que ella le había mandado a hacer.
<< Ni creas que porque protegiste a Santiago, él seguirá a tu lado, yo soy su verdadero amor, me entiendes >> - ese mensaje estaba acompañado de una fotografía donde se veía a una mujer castaña sentada sobre el cuerpo de su pareja.
<< Ojala te mueras, para que yo pueda volverme su prometida >>
<< ¿Ya te moriste? ¿Por qué no contestas? >>
<< No creas que haciéndote la mosca muerta conseguirás que Santiago te vuelva a amar, él me ama a mí y solo está contigo porque le resultas útil >> - para provocar le envió una imagen de ellos recostados en la cama, donde se podía ver los chupetones en el cuerpo de ambos.
Ver esas imágenes le provocaron un fuerte dolor en su corazón, pero también le confirmaron lo obvio: Santiago ya no la amaba y le estaba engañando con esa mujer.
La verdad no tenía ganas de contestarle a Victoria, porque sentía que ya no lo valía… así que hizo capturas de pantalla de todas esos mensajes y fotos, luego cerró el chat de ella y lo configuró en: no molestar.
Con la loca silenciada, ella empezó a contestarle a sus amigos para explicarles lo que había pasado e igual envió un mensaje a su trabajo para justificar su ausencia y pidiendo disculpas.
Al terminar dejó escapar un suspiro y acomodó su teléfono en la mesita junto a su cama para acomodarse en la cama para seguir descansando, ya que aún sentía mucho dolor en el cuerpo.
Ahora que estaba sola, comenzó a reflexionar sobre lo que estaba pasando con su relación, ya que era obvio que Santiago habia cambiado de corazón, porque esa fría indiferencia que estaba demostrado era la prueba más clara.
Nadie ha venido a verte – las palabras de la enfermera aún resonaban en su mente cuando ella le pregunto sobre eso.
- Creo que lo mejor es terminar esta relación por lo sano.
Si… eso era lo mejor, olvidar todo y cambiar de página.
Justo cuando estaba por quedarse dormida, la puerta se abrió dando paso al rubio, su prometido, quien caminó hasta quedar junto a su cama enseñando el bello ramo de flores que llevaba consigo.
Ella busca fingir estar dormida.
- Caro… - su voz sonaba algo preocupada – ¿estás despierta? co… ¿Cómo sigues?
- Acostada – dijo con sarcasmo abriendo los ojos.
- Am… si, pero… - por esa vez Santiago se aguantó las ganas de contestarle, porque al final del día: si estaba vivo era por ella.
Y eso fue algo que sus abuelos le recordaron, por lo que le regañaron al enterarse que no la había ido a visitar.
“Maldita sea… Si no fuera por su gran talento, ya me habría deshecho de ella hace mucho… tranquilo Santiago, la necesitas para conseguir la empresa… aguanta” – se dijo mentalmente mientras forzaba una sonrisa en los labios.
- Me refería a ¿Cómo te encuentras de salud? Am… ya sabes… que… ¿Qué te ha dicho el médico? – dijo haciendo una mueca.
- Solo me dijo lo obvio, que tengo golpes por todo el cuerpo, pero que en un rato me dice mi estado real para ver si necesito algún tratamiento o me quedaré con algún trauma.
“Lástima que ese golpe no afectó tu cerebro” – pensó con fastidio.
- Y tú ¿Por qué no habías venido a verme? – preguntó ella al notar que él estaba perdido en sus pensamientos.
- Bueno mi amor, recuerda que ambos sufrimos el accidente y…
- No lo parece.
- Am… bueno es que recuerda que tú me protegiste con tu cuerpo del impacto.
- ¿Estás seguro de eso? – preguntó mirándolo directo a los ojos.
- Por… por supuesto – dijo buscando dejar las flores sobre la cama para tomarla de las manos – lo que pasa es que con el golpe no puedes recordarlo bien, pero gracias a que me protegiste estoy perfectamente sano.
- Je… que curioso – indicó ella alejando sus manos de su contacto – porque yo recuerdo algo muy diferente – opinó frunciendo ligeramente el ceño.
- Am… bueno eso… eso ocurrió tan rápido y como me amas mucho, buscaste anteponer mi bienestar sobre el tuyo y…
- Y me imagino que esa es la hermosa historia que le has contado a todos nuestros conocidos ¿cierto?
Capítulo 77: Otra TúSantiago estaba confundido, porque no entendía el significado de las palabras de ella.- ¿De qué carajos estás hablando? – se quejó frunciendo el ceño.- De que te falto aprender esas lecciones importantes para tratar de aparentar ser un Ceo – indicó ella sonriendo de forma arrogante mientras se acomodaba el cabello.- Ja… ese si es un buen chiste – opinó de forma sarcástica – porque tú eres una mujer muy aburrida, que ni siquiera sirve para actuar o fingir.- De hecho, esto es algo que cualquier puede hacer… cualquiera menos tú, quien solo se limitó a copiar e imitar los gestos de su primo para tratar de captar mi atención y hacer que me enamore de ti.- Pero bien que caíste en mis encantos y… espera… ¿Cómo sabes eso?- Al final del día, uno nunca puede usurpar la identidad de alguien de forma eterna ¿no crees?- … - el rechino los dientes – ahora entiendo porque me tratas de esta forma tan fría.- Creo que es la forma normal en como tratas a un traidor, que desd
Capítulo 76: ConfrontaciónSantiago estaba feliz, porque ese sujeto cumplió su palabra y le entregó una pistola.Sinceramente dudo por un momento, pero al ver que todo lo que había dicho lo cumplo, ya no dudaba e igual algo le dijo que no debía preguntar sobre sus planes.No le importaba e igual no deseaba involucrarse en ese asunto, porque alguien que maneje esa clase de armas… es alguien peligroso y él solo deseaba vivir tranquilo derrochando el dinero de su primo.Tras asegurarse de que el arma era real, enseguida la guardó en el bolsillo de su saco, para correr a buscar a Carolina.Por suerte las modelos ya estaban en el escenario, por lo que los pasillos estaban más despejados, así que no tenía que estar ocultándose al andar por el lugar.Gracias a que corrió con velocidad, Leandro lo perdió de vista y eso le asustó.“Maldita sea… ¿A dónde se fue?” – pensó mientras miraba por los pasillos, ya que llegó a un lugar que se dividía en 3 direcciones.- Mocoso – en eso el castaño parpa
Capítulo 75: Te Odio- Bien, con esta ya son todas – dijo Santiago mientras se secaba el sudor de la frente.Había colocado esas cosas extrañas que ese sujeto le pidió poner.Realmente no sabía que eran, pero bueno… no le importaba ese asunto, lo importante era que ese sujeto cumpliera su promesa.Así que tras asegurar que esa cosa se colocará de forma adecuada, sacó su celular y mandó un mensaje.Santiago dijo: Ya está todo listo.¿? dijo: ¿Las colocaste todas?Santiago dijo: Sí y puse la más grande en el camerino de Selena, tal y como me pediste.¿? dijo: Excelente, en ese caso puedes ir al baño de la zona sur y en el tercer cubículo puse una pistola para que la uses como deseas.Santiago dijo: Gracias¿? dijo: Diviértete mucho.Santiago se sintió un poco extraño al leer ese mensaje, pero busco ignorar ese sentimiento para guardar su celular y caminar a ese lugar.Mientras avanzaba por los pasillos, una sonrisa maliciosa se dibujó en sus labios, al mismo tiempo que empezaba a imagin
Capítulo 74: Peligro- Mi amor, ¿pasó algo? – preguntó Isabela al ver que su hija regresó con ellos.- Creo que sí – contestó ella haciendo una mueca mientras miraba hacia la puerta.- ¿Te hizo algo ese idiota? – preguntó Liam colocándose de pie.- No es eso papá, él se puso serio de un momento a otro.- Eh… - los mayores se notaban confundidos.- Creo que debes llamar a alguien, porque Leandro vio a Santiago en este lugar – informó ella haciendo una mueca.- Que… - Liam se colocó de pie – tch… más le vale no intentar nada raro – declaró sacando su móvil para empezar a hacer algunas llamadas.- ¿Estás segura? – preguntó Isabela mientras se colocaba de pie y se acercaba a abrazar a su hija.- Si, pero lo que me preocupa es ¿qué está haciendo Santiago en este lugar y quien lo dejó entrar?, ya que si lo meditamos bien… en este lugar estamos todas las personas que odia o que piensa que son sus enemigos jurados – comentó señalando el palco que tenían enfrente donde se veía a Victoria jugan










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