Entramos a la “humilde morada” de Charles. A pesar de estar en una zona rodeada de árboles, tierra, animales y cuerpos de aguas, nada en este lugar gritaba naturaleza. Era como si hubieran demolido una rustica cabaña para transformarla en este hueco de cerámica y tecnología. Al menos debieron pensar en mantener la madera, pero prefirieron destruirla por completo, arruinar la naturaleza en su totalidad.
Al entrar en el salón principal, el bullicio se detuvo. Los ojos de todos los invitados se p