No sabía que era más espeso, la sopa de espárragos que estábamos comiendo en el comedor o el ambiente que nos rodeaba en la mesa. Estábamos todos sentados, incluso Arturo nos acompañaba esta noche a cenar. Supongo que Frederick quería tener un aliado en la mesa. Yo tenía a Willy, Frederick a Arturo y Miranda… pues, no tiene a nadie, porque nadie la soporta.
Y ahora que yo ya no estaba ciega por su amistad, ya podía distinguir lo horrible persona que era. Antes tenía una venda en los ojos que no