Duncan y Leslie ya habían establecido una rutina entre ellos mientras este se recuperaba de la desaparición de Isobel y ella se adaptaba a la nueva época en la que vivía, por lo que ambos, en especial ella, se vieron ligeramente afectados cuando Duncan decidió que era momento de volver al ballet de Edimburgo. Pese que había modificado el horario de sus clases para que coincidiera con las clases de piano en su casa de Leslie, estaban tan acostumbrados a pasar cada segundo del día en compañía del