Los preparativos para la fiesta de bienvenida del Rey de Escocia marcharon mejor de lo que Isobel y posiblemente todos esperaban dado su grado de inexperiencia, sobre todo Jonathan, quien no dejaba de verla con la frente arrugada con disgusto debido a que sus planes para dejarla como una inútil se habían ido por la culata. Por mucho que le costara admitirlo, Claudia había resultado de gran ayuda para ella ya que era imposible que en tan poco tiempo se aprendiera los nombres de todos los integra