Por el resto del día Isobel a penas fue capaz de ver a Graham a los ojos. Aunque era buena ocultando cosas y moldeando la verdad a su conveniencia debido a su profesión de abogada, por algún motivo no era capaz de mantener su conciencia tranquila en lo que se refería a esconderle la sospecha de su embarazo; pese a que pensaba que estaba haciendo lo correcto ya que no quería darle lo que tanto había estado pidiendo a gritos que quería durante los pasados días y luego arrebatárselo diciéndole que