Pasado
Isobel reaccionó a las palabras de Francis quedándose sin aliento.
─¿Muriendo? ─preguntó, su estómago hundiéndose ante la idea de volver a pasar por la misma experiencia siniestra para regresar: el dolor indescriptible, la oscura profundidad y el inevitable vacío que la engulló hasta que todo a su alrededor desapareció, quedando ella y nada más.
Francis asintió.
Aunque había tenido un debate interno sobre si contarle o no esa historia a Isobel, finalmente había optado por hacerlo porque