Ares, finalmente recuperando el control de sí mismo, se transformó de nuevo a su forma humana y abrazó a su amada con fuerza. Ahora, estaba más decidido que nunca a proteger a su mate y a tomar medidas contra aquellos que habían conspirado contra él. Nunca pensó que esos desgraciados se atrevieran a complotar contra su alfa y su luna. Después de unos segundos se separó de Gina y acarició su cabello con ternura mientras expresaba su profundo pesar.
—Mi amor, mi luna, lo siento tanto. Traerte a e