Sabrina se encontraba en la habitación, sintiendo una mezcla de sentimientos que le resultaba desconcertante. En ese momento, Eda entró al baño y, busco un espejo de mano, camino otra vez hacia la cama y le estiro la mano.
—Toma y mira tú misma la linda marca que te hizo Donis —comentó, señalando la zona del cuello.
Sabrina tomó el espejo y lo ajustó para poder observar la marca. Al verla, se llevó la mano a la boca, notando que la zona estaba ligeramente enrojecida. Sin embargo, la marca no pa