Era una mañana dorada de otoño. Las hojas comenzaban a caer, pintando de ámbar y cobre el pequeño jardín donde Mila solía sentarse antes de que el cáncer la dejara tan frágil como una pluma. A pesar de los cuidados, la enfermera constante y el amor que la rodeaba, Zendaya lo sentía... su madre se iba, lentamente.
Zendaya, con sus siete meses de embarazo bien visibles, ayudó a su mamá a salir al jardín. Jean había llevado una silla acolchada y Leonard una manta cálida que envolvió el cuerpo menu