9. ¡Me ha tendido una trampa!
Isabel
La mañana llega con el sabor del triunfo. Nada más despertar una mujer llamada Cecilia que se presentó como el ama de llaves de la mansión, y prácticamente la única empleada que he visto, me dijo que me mudarían a una habitación del primer piso.
Ayer no le creí nada a Dante cuando me dijo que lo haría, pero ahora siento la victoria recorrerme las venas.
No puedo esperar para poder empezar a moverme libremente, o todo lo libre que las muletas me dejan.
Mis ojos siguen a l ama de llaves que