167. ¿Cuándo va a acabar ?
Isabel
Me apoyo de espaldas contra la madera fría de la puerta, respirando de manera entrecortada, con las manos presionadas contra el estómago. Siento que las paredes se me vienen encima.
Casi de inmediato, el sonido de tres golpes firmes pero contenidos resuena justo detrás de mi cabeza, haciendo que la madera vibre contra mi espalda.
—Isabel, abre la puerta —la voz de Dante llega filtrada por la estructura, ronca, cargada de una urgencia pesada—. Háblame, nena. Por favor, háblame. No te enci