110. Lo quiero bajo tierra
Dante
El cañón de mi rifle escupe una ráfaga de tres disparos que impactan directo en el torso de Ramírez. Veo cómo su cuerpo se sacude y la fuerza del impacto lo proyecta hacia atrás. Pero el milisegundo en el que mi mente registra la victoria se quiebra de inmediato. Al caer, el brazo de Ramírez se tensa por un espasmo involuntario, y su arma truena una última vez.
¡BAM!
No me da a mí. No da en las paredes. Veo el cuerpo de Isabel tambalearse ligeramente.
Durante una fracción de segundo que s