La mañana en la mansión de Alexander, transcurría con una tranquilidad inusual en la mansión. Los rayos del sol se filtraban a través de los altos ventanales del salón principal.
después de hablar con Bruno la noche anterior sentía que al menos alguien entendía el caos en el que se encontraba. Alguien que no juzgaba, que simplemente escuchaba.
Esa sensación de alivio se notaba en sus hombros menos rígidos, en la forma en que se movía por la casa sin esa urgencia constante de quien espera que to