La conversación con Bruno había dejado a Alexander más tranquilo de lo que esperaba.
No porque los problemas hubieran desaparecido. Esos seguían ahí... El embarazo... La prensa... Patricia... Natasha... Las dudas... Los secretos... Pero al menos ya no estaba cargando todo aquello completamente solo.
Por primera vez en mucho tiempo había dicho en voz alta lo que realmente sentía, no solamente las “pequeñas discusiones” que tenía con Natasha. Y eso había sido un alivio profundo, como si hubie