Al llegar a casa, Bianca lo pensó un momento y decidió llamar a Efraín.
—El número que usted marcó se encuentra apagado o fuera del área de servicio —anunció la voz mecánica.
Bianca arrugó la frente. No entendía por qué lo apagaría sin motivo.
No le quedó más remedio que enviarle un mensaje. Le avisó que no pasaría la noche allí, que iría a la casa de sus padres. Apenas había enviado el texto cuando, menos de un minuto después, su teléfono sonó, sobresaltándola.
—¿Para qué vas a tu casa?
El ton