Francisco se levantó temprano. Apenas había dormido, dándole vueltas en la cabeza al recuerdo de Bianca. Por un momento consideró llamarla, pero se contuvo al pensar que aún era muy de mañana y no quería importunarla. Total, ese mismo día regresaba, y verla en persona siempre sería mejor.
Rubén acababa de llamarle. Le confirmó que los boletos de avión ya estaban comprados y que pasaría por él en un rato para ir juntos al aeropuerto.
Lorena entró con el desayuno, tenía una sonrisa que no le cabí