—Oye, ¿y Leo? ¿No venía en este vuelo con nosotros? —preguntó Francisco, desconcertado, mientras miraba a Rubén, que estaba sentado a su lado con una postura inusualmente rígida. Acababa de darse cuenta de que Leo no estaba por ningún lado.
—Ah, sobre eso... Le surgió algo de último momento y tuvo que tomar el siguiente vuelo. La verdad, ni yo me lo esperaba. ¿Por? ¿Necesitabas hablar con él de algo? —respondió Rubén, tratando de sonar casual.
—No, para nada.
Francisco negó con la cabeza y le d