—Les agradezco mucho que hayan venido al funeral de mi suegra. —Hizo una profunda reverencia y miró a Antonio. Él no apartaba la vista del enorme retrato de su madre que presidía la sala—. Como muchos de ustedes ya saben, mi esposo, Antonio Lira, sufrió un accidente hace poco. Agradecemos su preocupación. Después de un largo tratamiento, por fin está con nosotros. Pero… —Sara bajó la vista, su mirada llena de ternura—. Debido a una lesión cerebral, sus facultades mentales y físicas se vieron af