El celular de Bianca sonó. Él lo tomó rápidamente, cuidando de no despertarla. Estaba exhausta.
—Bueno. Soy Efraín Herrera. Bianca está dormida.
—Fray, dile a Bianca que la abuela se enteró de lo de Antonio. Tuvo un infarto. La están operando de emergencia. El doctor dice que… que probablemente no lo supere. —La voz de Sara era un llanto ahogado.
Efraín arrugó la frente. La consoló como pudo y, al colgar, miró a la mujer dormida en el sofá.
La sacudió suavemente. Ella abrió los ojos, confundida