Sara fue primero al baño. Se lavó la cara y se aplicó un maquillaje impecable. Volvía a ser la elegante y distinguida señora Lira.
…
Sara y Nicolas llegaron a la sala de reuniones que él había preparado, escucharon un estruendo desde adentro, como si algo se hubiera roto.
Nicolás abrió la puerta de golpe. Adentro, dos personas se pusieron de pie, asustadas. El joven rubio miraba la puerta con pánico. A sus pies, los restos de un jarrón caro hecho añicos.
La mujer del vestido vulgar también esta