Atlas recibió los informes de sus derrotas. ¿Quién osaba enfrentarse al emperador? Las dos entidades que habían sido profetizadas para destruirlo, ya las había matado: Un Khronos y Hespéride Rhiainfellt, la antigua emperatriz Luna, y ambos estaban muertos.
Se puso de pie y caminó hacia la recámara secreta donde guardaba los cuerpos. Sus pasos molestos hacían temblar el suelo con furia. Al entrar, se dirigió al fondo donde estaba la cabeza de la antigua emperatriz bruja, Hespéride. Era real, hab