Horus avanzaba por la ruta que se extendía desde las costas, acompañado por sus hombres, aquellos que habían sobrevivido a la guerra y habían expulsado a los imperiales del continente. El aire marino quedaba atrás mientras la línea del océano se reducía a un horizonte distante. El paso firme de la compañía resonaba sobre la tierra húmeda, marcando el inicio del retorno hacia el centro del continente, donde se reuniría con Hespéride y con el pueblo que ella guiaba desde la ciudadela.
El ejército