Alexander asintió, aunque su expresión mostraba cautela.
—Katherine está bien, señor. Ella fue quien administró el antídoto —respondió Alexander, su tono lleno de respeto—. Gracias a ella está vivo ahora mismo.
Anthony se quedó en silencio un momento, tratando de procesar lo que había escuchado. Katherine lo había salvado. La mujer que él había hecho sufrir tanto, la misma que había intentado matarlo en el pasado... lo había salvado. ¿Por qué lo haría? Sus pensamientos estaban confusos, pero el