El aire se volvió denso, y por un momento Anthony no supo qué hacer. Había imaginado este escenario en su mente muchas veces, pero nunca había estado preparado para enfrentarlo.
—¿Es usted mi papá? —repitió el niño, con esa inocente curiosidad que solo los niños poseen, y que perforaba el alma de Anthony.
El silencio que siguió fue insoportable. Anthony intentó hablar, pero las palabras se le atoraron en la garganta. Este era su hijo, la razón por la que seguía existiendo, pero también el recor