Capítulo 87

Una voz modulada sonaba distorsionada, dando vueltas en la mente de Valeria. El miedo y la ansiedad la corroían mientras intentaba despertar entre el olor a desinfectante y el frío que le calaba los huesos. Los esfuerzos físicos le resultaban imposibles porque, aunque trataba de abrir los ojos, su cabeza era todo un torbellino de pensamientos intrusivos y terroríficos.

Las náuseas y el asco la azotaron de nuevo, haciendo que, de manera imprudente, su cuerpo se doblara hacia adelante. Una de las vías que mantenía en el brazo izquierdo se salió y la sangre comenzó a caer en las sábanas de la camilla.

—¡Oh, Dios mío! —Elena Montenegro gritó desesperada, temerosa de lo que le pasara a su hija—. ¡Doctor! —gritó de nuevo—. Un médico, por favor.

Elena sostuvo el brazo de su hija, colocando un dedo en el orificio que hizo la aguja dentro de la vena. Dobló el brazo de Valeria para impedir que la sangre fluyera. La mujer fue auxiliar de enfermería en algún momento de su vida, cuando sus hijos a
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP