La boca de Nino se había abierto tanto que Valeria pensó tendría dificultad para que la cerrara de nuevo. La noticia de la complicidad entre la mujer llamada Rosella y Anya Myers no solo le había parecido una falta de respeto, sino que pensaba literalmente que Leónid debía tomar cartas en el asunto.
—Deberías cerrar la boca o de otro modo te quedarás así para siempre —la cara de Valeria mostraba total condescendencia respecto a la reacción de su amigo.
—Esa mujer ha sido capaz... ¿se puede ser