A Valeria se le hizo imposible dormir. La verdad entorno a la vida de Leónid despertó en ella una piedad momentánea por el niño abandonado que fue. Se sentía como una de esas personas que se aprovechaban de la realidad ajena para destruir. Y, al ver de nuevo la foto con la imagen del niño tosco y serio, junto al nombre de Darya Vassiliev, no pudo contener una avalancha de emociones. Entre ellas, celos de esa mujer que lo lastimó y ahora no cree en las personas y mucho menos en el amor.
Ingresó