Valeria todavía sentía la calidez del abrazo de Nino, pese a que se siente como una espía, también como una persona horrible que se aprovecha de las personas buenas. Debía reconocer que él también buscaba algo con ella. Ese algo que jamás encontraría por supuesto ya que el amor jamás existiría entre dos personas que se odian. No solo por el pasado, sino porque ella no quería estar atada a alguien que solo la necesitaba para el sexo y el dinero que le pudiese producir.
—Existe demasiado dolor