El silencio, de pronto, se hizo inmenso; el reconocimiento de Leónid hacia Liam lo dejó sin aliento y este cayó de rodillas al piso. Trató infructuosamente de detener las lágrimas, pero se le hizo imposible.
—Él es mi papá —señaló el pequeño hacia Leónid.
Todos estaban en shock.
—Lyon me dijo, y tiene fotos de él en su teléfono. También dijo que es un hombre bueno y merece… —Liam pensó un poco—. Merece el respeto de mi parte o, eso creo que dijo.
Valeria lloró conmovida y abrazó a Liam.
—Entonc