Sonó una alarma y provino del otro lado de la UCI, donde se encontraba Jorge Montenegro. Fue el pitido que anunció la despedida de un hombre bueno y un amoroso padre que se estaba despidiendo de este mundo.
Valeria fue casi corriendo hasta el lugar con Liam de la mano; Jeremy la interceptó y le quitó al niño para evitarle más dolor a ella.
—Busca a Leónid y a Kirill. Mamá debe estar muy nerviosa —la voz de Valeria sonó entrecortada y con un nerviosismo abrasador.
—¿Ellos qué tienen que ver en e