Valeria se sentía un poco mareada e intentó abrir poco a poco los ojos pensando en que si lo hacía de esa manera podía despertar de La pesadilla que la ha azotaba sin clemencia. Apretó la sábana con sus manos intentando levantarse, pero cada vez que lo hacía el dolor en su cabeza la asediaba y una opresión en el pecho que parecía un bloque presionándolo tampoco se lo permitía.
El miedo descontroló su pulso y la respiración se le aceleró a causa del del esfuerzo, sentía el cuerpo muy caliente in