Rafael pareció sorprendido.
–La idea es tuya, Sofía, y es genial. No seas boba. Mateo es un hombre exitoso, porque le importan sus empleados y nunca los subestima –dejó caer los esbozos en su escritorio–. El vicepresidente está en el despacho de Mateo, así que puedes pillarlos a los dos al mismo tiempo. Cuanto antes se lo lleves, mejor. Los programadores van a necesitar más tiempo para las capas extra.
–Lo sé, pero, que les voy a decir. ¡Hey! Aquí estoy yo, usurpando obligaciones que no me c