— ¿Inesperado? —preguntó frunciendo el ceño.
—Porque resultó... tan intenso, tan apasionado... hasta antes del final Como todos nuestros encuentros—agregó, sonrojándose.
— ¿Y cómo fue el final? —indagó él con interés.
—¿Acaso no me escuchaste gritar tontito? Fue la experiencia más maravillosa de mi vida.
—Te amo y por favor preparemos rápido los preparativos para la boda, ya deseo que seas mi esposa.
—Le pediré a Elba que me ayude a organizarla.
Vicente expresó su gratitud besándola y acar