—Gracias, señora Petra. Cuando lleguen hágalos pasar a la sala, por favor.
—Los invocaste Marta, y tú preguntando por ellos.
Cuando llegaron, María estaba radiante con su embarazo de cinco meses. Ella e Ignacio, tomados de la mano, traían una hermosa muñeca de trapo.
—¡Hola a todos! Perdón por llegar tarde, pero el tráfico está pésimo a esta hora. —después de los saludos, María preguntó.
—¿Dónde está la bebé? Ya quiero verla. Le trajimos este presente a tu bebé.
—Ya la vi, gracias ¡Me enc