—Siento que te culpas a ti mi misma de lo que te ocurrió, a cualquiera le pudo haber pasado.
— Quizás… Como se te seguía diciendo. Le expliqué a Arturo los problemas que tenía y se ofreció a ayudarme ofreciéndome trabajo de mesera en una discoteca de la que era dueño, “Rumba Disco”, la cual era muy popular y le generaba mucho dinero. Al principio todos mis problemas parecieron resolverse, me pagaba un excelente sueldo, pude comprar las cosas que necesitábamos, alimentarnos mejor. Durante todo e