Reunión del pasado.
—Esto terminará mal para ambos —soltó Kateryn mientras se alejaba de su pecho, sosteniéndole la mirada con una dignidad inquebrantable—. Y sabes de sobra que podemos hacerle daño a terceros. En especial a tu futura esposa. Ahora eres un hombre brillante, exitoso y con un futuro prometedor junto a una mujer digna de lo que eres; tu venganza no vale la pena si la pones en riesgo a ella. Piénsalo y terminemos con esto.
Aquellas palabras se clavaron como dagas en el orgullo de Sebastián. Kateryn