Los minutos pasaron en un torbellino. Recogieron las tiendas de campaña a toda prisa y guardaron las mochilas en las cajuelas mientras el sol comenzaba a esconderse en el horizonte. La tarde cayó de golpe cuando el pequeño convoy apenas salía de los límites del bosque, y con la penumbra, el clima cambió drásticamente; el cielo se tiñó de un gris plomizo y un viento helado comenzó a sacudir las copas de los pinos.
Avanzaron un par de kilómetros por la solitaria y oscura carretera cuando el au