Primera jugada.
—Eso es porque fue diseñada por Sebastián —reveló Alexander con una sonrisa ligera—. Fue uno de los primeros trabajos que le hizo a mi padre.
Sus miradas se conectaron al instante de una forma tan intensa que le hizo temblar las piernas a Kateryn. Pero en su mente solo estaba Sebastian y la perfección de su diseño. Buscando desesperadamente romper esa peligrosa conexión, eligió hablar de otros asuntos superficiales para resistir y no caer en la tentación del momento.
—Debí imaginarlo… Él es