POV: Dante
El parking subterráneo del Mall of the Emirates era un laberinto de hormigón gris y coches de lujo.
Dante Moreno estaba apoyado en una columna, fumando un cigarrillo que no debía fumar (estaba prohibido), pero le importaba un carajo.
Llevaba tres horas esperando.
Sabía que Catalina venía aquí los martes. "Día de compras", le había dicho su contacto en el servicio de chóferes.
Vio el Mercedes negro acercarse.
Aparcó en la zona VIP.
El chófer bajó para abrir la puerta trasera, pero Dante fue más rápido.
Salió de las sombras.
—No te molestes, amigo —le dijo al chófer, poniéndose delante de la puerta—. Yo me encargo.
El chófer, un hombre grande con uniforme, se tensó.
—Señor, apártese o llamaré a seguridad.
La puerta se abrió desde dentro.
Salió Catalina.
Llevaba gafas de sol enormes, a pesar de estar bajo tierra. Un pañuelo de seda le cubría el pelo. Iba vestida de negro, como si fuera a un funeral.
Cuando vio a Dante, se quedó paralizada.
—¿Dante? —susurró.
—Dile a tu perro g